Los gestores de la Mutua Asistencial Valenciana

Los gestores de la Mutua Asistencial Valenciana

Aquí no se hace polìtica. Se hace gestión. Tal cual como si fuera una Mutua Asistencial Valenciana. No hay proyecto polìtico que nos convoque a los valencianos. Hay un alarde de gestión mejor que los anteriores y que habría que juzgar en una hoja de excel y prou 

El concejal de Podemos en Peñíscola, Victor Blasco, ha dimitido quejoso de la falta de participación de la gente. Y si este es suficiente argumento (también hay tensiones en el partido) deberían dimitir la mayor parte de los concejales, diputados o cargos que durante los últimos meses se proclamaron únicos representantes morales de las masas, que parecen haber optado por otros menesteres más atractivos para sus intereses.

Si el presidente del Consell,  Ximo Puig, considera la Comunidad Valenciana como un problema quiere decir que sus soluciones son las que aporte como gestor. No como un líder que nos convoque a mayores aspiraciones. En Catalunya por ejemplo pasa todo lo contrario. Están a un gran proyecto nacional (equivocado o acertado) y la gestión les importa poco, sea cual sea el final. Por eso las masas no responden a las convocatorias de un concejal o de un partido. Son mutualistas.

Para expresarlo gráficamente hay que plantear la diferencia entre  Generalitat Valenciana y Consell. La primera es la institución que debe hacer política. Y el Consell es el que gestiona. Por eso el pacto del Botánic es por y para el Consell. Nos faltan los líderes para el primer escalón. Y si no hay líderes no hay política. Hay gestión para ajustar unas carreteras, los horarios comerciales o discutir los dineros que se gastan en publicidad turística en Peñíscola. Y esto es poco apasionante para las masas.

Por eso desde hace tiempo nos movemos con los estereotipos que denuncia Vicente Boluda (AVE). Pero si no hay proyecto polìtico solo se puede hablar de cuentas y alardes de agit prop. Por la izquierda y por la derecha, porque hay que ver lo qué gasta la Diputación de Castellón en propaganda. En el Consell no se quién gasta más en agit prop, si los de Puig o los de Oltra.  Tal cual el problema de una Mutua que debe contentar a sus mutualistas.

 

 

 

Para Reyes Magos pido sentido común para los polìticos

Para Reyes Magos pido sentido común para los polìticos

Queridos Reyes Magos. Quiero que el año 2017 los polìticos valencianos recuperen el sentido común. Porque llevan unos años a base de decir tonterias solo dedicadas a salir muy grandes en titulares, fotos y televisiones varias. La última: el discurso del Presidente Ximo Puig diciendo que somos un problema y que harán lo posible por recuperar la visibilidad ante todo el mundo

 

 

En mi carta a los Reyes Magos este año he incluido un buen traje porque por fin voy a ser visible. Ya estaba harto de ir a Madrid, circular por Zamora o pasear por las Ramblas y resultar invisible por el mero hecho de ser valenciano. Y por eso necesito un buen traje. No vaya a ser que en mi nueva visibilidad no vaya bien vestido.

Cuando en Castellòn somos invisibles en Valencia y en Alicante no saben si Castellòn está al sur o al norte de Tarragona, aquí llegan los del Botánic anunciando la buena nueva de que nos van a hacer visibles en Madrid. Primero hemos de ser visibles ante nosotros mismos y luego ver si somos de verdad tan invisibles como dicen.

Ese discurso de la negación del otro a base de  considerarlo un problema para luego solucionarlo con milagros temporales resulta como  un reguetón. Música  bailable, repetitiva, con una letra de cuatro versos ripiosos que dice lo mismo una y otra vez.  Pero el reguetón invita a bailar que es lo interesante. La letra no importa. Como en la polìtica valenciana.

¡Por fin vamos a ser visibles! Antes no había turistas, universidades o enseñanza pública y sanidad. Solo chapuzas, corruptelas y despilfarro. Ahora por fin sale el sol y la maldad será barrida de nuestras tierras. Son tan geniales que acaban de inventar el turismo, las exportaciones de azulejo o la naranja. En toda España crece el empleo, pero en Castellòn es gracias al Consell. ¡Geniales estos chicos!!

Igual para 2017 además de aprender inglés, ir al gym y hacer dieta el Consell debería hacer un acto de contrición y asumir que hay gobiernos autonómicos y ayuntamientos democráticos desde hace casi cuarenta años. Y hay enseñanza pública y sanidad gratis para todos desde hace años. Y autovías. Y trenes. Y hasta universidades. Y hasta desde hace décadas hay turistas, azulejos y clemenules por el mundo, sin que haya tenido que inventarlo el Consell del castellonense Puig.

 

 

Vuelve a casa por Navidad!!!

Vuelve a casa por Navidad!!!

 

Como estamos en tiempos de felicidad (la Navidad), hasta los polìticos echan mano de propuestas que nos van a dar felicidad. Unos nos prometen empleo de funcionarios, miles nadie muy bien para qué: y otros nos traerán los hijos a casa, tampoco sabe nadie muy bien para dónde trabajar.

Estas navidades han circulado por Facebook miles de felicitaciones deseándonos buenas fiestas y años venturosos. Algunas de las felicitaciones son incluso simpáticas y elevan una sonrisa. Y otras son hasta moralistas. El país es feliz y disfruta de sus viandas incluso a en presencia de cuñados, suegros y yernos, que todos somos algo de todo esto. Los polìticos valencianos se han apuntado también a la versión de El Almendro.

Siente un funcionario en su  mesa

Gabriela Bravo, consellera de Administración Pública, anuncia que la Generalitat necesita contratar 4.500 personas en tres años para evitar un colapso. ¡Magnífico! ¡Un regalo de Papa Noel! ¡Felicidad! 4.500 funcionarios nuevos. Ah!! Añade Bravo que eso será si nos deja Montoro, que siempre hay un Ebenezer Scrooge (Dickens) dispuesto a joder la buena nueva del Consell que nos trae la felicidad.

Pero no acaba ahí la felicidad. Como a un incorrecto ministro de Exteriores del PP se le ocurrió decir que los españoles que están fuera es por qué quieren prosperar, el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, anuncia una operación El Almendro en toda regla. Hay que traer  miles de jóvenes valencianos  a casa. Generació Talent se llama la cosa y dispondrá de un presupuesto de 40 millones de €.

¿Por qué se fueron? No importa. ¿Qué saben hacer? Aún importa menos. ¿Y quién los va a contratar y para qué? Eso no se menciona. Hay que traerlos a casa por Navidad o para Fallas. Estoy seguro que los gobiernos de Italia, Alemania, Francia o Estados Unidos van a copiar la idea para que millones de sus jóvenes que hay por el mundo se dejen de probar fortuna y vuelvan a Wichita o Gales. Cada uno en su casa. ¿Qué coño es eso de la globalización?

 

Claro que entonces me pregunto para qué tanto empeño en enseñarles inglés a nuestros chavales si luego no queremos que rueden por el mundo. Ah! Que deben ir ya contratados como ingenieros de la NASA!! Correcto. Tal vez por eso en la industria azulejera de Castellón tienen que buscar extranjeros o de otras partes de España porque no encuentran gente cualificada en la Formación Profesional y Universidades de la zona. Será por la fuga de cerebros que dice Puig.

 

Vivir sin patronales empresariales

Vivir sin patronales empresariales

CEC, CIERVAL, COEPA y Cámaras de Comercio languidecen y sirven para poco más que cubrir el  protocolo. Las patronales están en concurso de acreedores, otras en quiebras, peleadas las unas con las otras y con poco más que hacer que alquilar locales y competir con empresas privadas.

La Comunidad Valenciana es un territorio sociológicamente repleto de empresarios pero sin estructuras patronales permanentes y funcionales.

La Confederación de Empresarios de Castellón (CEC) está en quiebra y sus dirigentes históricos imputados, por lo que José Roca y Rafael Montero tuvieron que dimitir hace unos meses.

COEPA en Alicante debe hasta la camisa y lleva el mismo camino que la CEC, lo que ha obligado a sucesivos cambios en su dirección donde ahora está Francisco Gómez por abandono de Moises Jiménez.

Y la llamada Confederación Regional de Empresarios de la Región Valenciana (CIERVAL) que preside José Vicente González presentará esta semana  preconcurso de acreedores porque no puede más.

Tampoco están mejor las Cámaras de Comercio que languidecen a base de ajustarse el cinturón y la plantilla desde el día que se quedaron sin la cuota obligatoria. . Una agonía zombie con grandes y muchos edificios.

Esto ocurre por tres cosas:

 

1.- Tamaño.-El tamaño medio de las empresas en nuestro entorno sociológico es de PYME, más bien pequeñas que medianas. Por mucho que hablemos de Mercadona, Porcelanosa, Pikolinos, Dulcesol o Martín Navarro lo cierto es que la gran mayoría de nuestras empresas son de menos de 50 trabajadores y una facturación ajustada.

2.- Paga la administración.- Además sindicatos y patronales han derivado en una suerte de organizaciones subvencionadas sin mayor poder civil. Protestan de cosas que les afecta al bolsillo (Fecoval y AVE con las infraestructuras) pero siempre en función de la música que se toca desde la administración consiguiente. La patronal baila mejor con el PP y los sindicatos con el PSOE o los del Botánic, que están montando su propia red empresarial.

Subvención y algún que otro negociete han sido su razón de ser. Ahí están la CEC y COEPA inmersos en líos por cursos de formación por delegación de la administración y Bruselas. ¿Cómo van a representar así a los empresarios?

3.- Una historia decadente.- Nadie protestó ( ni el recién llegado gobierno de Rajoy) cuando el Banco de España de Zapatero repartió las entidades financieras valencianas entre otras más fuertes (Caixa, Sabadell, Caja Madrid, Caja Mar). Y nadie protesta por la enseñanza o las  universidades. Solo piden carreteras

Lo mejor es que mientras todo esto ocurre en el mundo organizativo patronal siguen creciendo las exportaciones, el PIB valenciano se dispara y el modelo productivo mejora pese a las injerencias políticas del Consell. Todo ello evidencia que hay empresarios aunque no funcionen las patronales.

 

 

A la izquierda valenciana no le gustan las críticas

A la izquierda valenciana no le gustan las críticas

 

A Compromís y Podemos, la izquierda valenciana por autodefinición, les encanta que les digas lo bien que lo hacen frente a los poderosos. Pero no les gusta un pelo que les critiquen desde dentro del partido o desde fuera. Son moralmente perfectos y polìticamente poseedores de la verdad absoluta. Hacen el mejor PGOU, cuidan mejor el medio ambiente que nadie y saben de empresa y economía más que Roig y Amancio Ortega juntos. Y hasta consiguen que la gente se lo crea.

Gustav Jung escribió hace cien años El Inconsciente Colectivo, donde dejó claro que hay una serie de arquetipos de alto contenido emocional que acaban creando un código colectivo por encima del inconsciente individual que defendía Freud. Esos códigos son ahora hábilmente desarrollados por la nueva izquierda española y valenciana que conforman Podemos y Compromís. Unos códigos fijados como verdades objetivas y absolutas que nadie puede discutir.

 En las últimas semanas por ejemplo asistimos al lógico y creativo debate que hay en el seno de Podemos por el liderazgo en ideas y personas. Y en el caso de Compromís circulan manifiestos de grupos que disienten de la línea que lleva la dirección que hábilmente ocupa Mónica Oltra. Pero ojo con decir que ahí hay divisiones. Serás declarado hereje y mantenido de la derecha o del PSOE.

Son más que Adán

Ha aparecido incluso un concepto ético nuevo, como si Weber nunca hubiera existido. Hasta ahora estaba la ética de principios y la ética de la responsabilidad. Ahora está la ética absoluta que ejerce quién es poseedor de la verdad objetiva. Y pobre si se la discutes. Hay unos cuantos alcaldes del PSOE que están cuestionando las tesis del conseller Climent  en Economía Sostenible  y a los que se les va caer el pelo. Están condenados.

¿Y en los ayuntamientos? En Castellón han montado el lío del siglo con las Fiestas y en Valencia con los escotes de las falleras. ¿Por qué? Por la necesidad de ser más que Adán. Inventarse el mundo a partir de considerarse mejor que cualquier otro. Y si no  piensas como ellos estás perdidos. Ahí están los independientes de Compromís manifestándose en las puertas de las sedes porque si hablan igual les quitan el carnet de fieles a la causa!!

Y claro. A partir de crear el algoritmo de la verdad absoluta o la mentira sugestiva uno puede cambiar de chaqueta las veces que haga falta. Mónica Oltra ya puede hablar de Comunidad Valenciana y disfrazar su antiguo catalanismo porque quiere ganar los votos que antaño fueron de Unión Valenciana. Y  Podemos acepta los errores de Marzá en la enseñanza por aquello de la cohabitación en el poder. Pero eso lo tienes que decir con la voz bajita, porque se alzas el verbo eres como Caín.

 

 

 

La polìtica valenciana como arte de la ocultación

La polìtica valenciana como arte de la ocultación

La nueva política consiste en la ocultación de la verdad, así no hay que hablar de basuras, desorden en la enseñanza pública o gasto en propaganda. Al contrario. Puedes crear mentiras sugestivas porque solo construyes emociones

En 2011 Bildú ganó por mayoría en San Sebastián y mucho pueblos de Guipuzkoa. Durante los siguientes cuatro años negaron una incineradora y potenciaron la recogida de la basura puerta a puerta. Bildu nunca reconoció el problema de los residuos y siempre hablaba de que su propuesta era la más progresista. En 2015 perdieron las elecciones en San Sebastián y la mayoría de los pueblos del puerta a puerta. Por las basuras y otras cosas ganaron el PNV y el PSE

En Ámsterdam han anunciado un plan por el que en el 2050 dejarán de depender del gas y otras energías fósiles para utilizar las basuras como fuente para sus necesidades energéticas, bien sea a través de la incineración o una valorización adecuada de sus residuos.

En la Comunidad Valenciana hasta 1.200 toneladas de basura diaria van cada noche de una a otra parte de la Comunidad porque los planes de residuos del Consell y las empresas públicas creadas al efecto no quieren reconocer que solo reciclan el 30 % mientras un 70 por ciento van a vertederos. Cierto que ahora van menos basuras de Valencia a Alicante, pero hay más camiones que viajan desde Onda (Reciplasa) a Ciudad Real.

Esconde lo que puedas

 

Está ocurriendo con las basuras, pero son solo el ejemplo de cómo funciona la nueva política en la Comunidad Valenciana. La política puede ser el arte de lo posible (Aristóteles, Maquiavelo o Churchill) , pero también el arte de la ocultación (ARBUTHNOT, John; SWIFT, Jonathan El arte de la mentira politica Madrid : Sequitur, 2006). La verdad se oculta bajo capas de frases rimbombantes soltadas al efecto.

El Consell y los ayuntamientos del ramo niegan el problema de las basuras o lo solucionan a base de enterrar basuras. Y eso lleva a dos problemas: Europa ha fijado en 2020 el fin de los vertederos con grandes sanciones a quienes los tengan. Y como sociedad desarrollada que somos tenemos un crecimiento exponencial de los recursos urbanos, especialmente los inorgánicos.( la nueva basura )Pero en los últimos años la opción ha sido enterrar, ocultar y ni siquiera asumir si la alternativa es la incineración o subir tasas para  mejor reciclaje.

 

La verdad mata antes de tiempo

 

Pero pasa con el paro. Si las cifras son malas es un desastre del gobierno de Rajoy porque tienen las competencias. Si las cifras son buenas es debido a la gestión del Consell de Ximo Puig (https://twitter.com/SocialistesVal/status/804716586435219456), que no tiene apenas competencias para crear empleo. Amén de que el empleo lo crean las empresas y no los gobiernos. Pero todo es ocultable.

 

 

La batalla por Castellòn, Valencia y Alicante

La batalla por Castellòn, Valencia y Alicante

 

El PPCV no recuperará la Generalitat si no consigue ganar las alcaldías de Valencia, Castellón y Alicante. Y no tiene pinta de ello porque a estas alturas no tienen ni candidatos.

No creo en las taimadas conspiraciones, pero haberlas haylas. Y además las hay muy bien hechas, como la que ha destrozado al PP en la ciudad de Valencia con la ayuda de ellos mismos. La estrategia está tan bien montada que sus consecuencias impedirán al PPCV conseguir una mayoría rotunda para las municipales en los graneros de votos que son los capitales, por lo que tampoco conseguirán los votos necesarios para la presidencia de la Generalitat.

Pero vete a saber si la debacle pepera es producto de una conspiración o de la tontuna que le entró hace años al PPCV, Operación Taula incluida. Porque en  la misma están con las mayorías perdidas en ciudades como Alicante, Castellòn y Elche, con unos grupos municipales destrozados y el partido paralizado. En Castellòn como mucho el poderoso aparato de Javier Moliner hace circular de vez en cuando el nombre de Vicente Sales más por marear que por la seguridad en la apuesta.

Un batalla por los votos y otra por el poder en el PPCV. La muerte de Rita ha añadido además la incongruencia en la línea política de la dirección del PPCV. Unos la condenaron a base de twits, como el caso de Moliner (Twit Javier Moliner sobre Barberá) y a otros les ha venido de maravilla para evidenciar la flojera de Isabel Bonig, que ha sido puesta en almoneda tras los desplantes que sufrió Rajoy en el funeral familiar de Barberá. Rajoy sufriendo y Aznar aplaudido. Imposible de aguantar.

Es un partido donde Mónica Oltra les monta la agenda y sus líderes están más pendientes de quedar bien en la foto que en pensar políticamente. Lo dice George Lakoff en su libro “No pienses en un elefante”(Complutense 2007) : “Quien cree el marco del debate es el que gana”. Y el PPCV no está por  la faena de hacer una previsión política. Solo por comprar espacios publicitarios en cualquier medio de comunicación. Tal vez por eso la Diputación de Castellón se anuncia en TVMediterráneo de Valencia como si fuera a ganar las elecciones en el cap i casal.

El PPCV de Castellòn o el de Valencia están a la búsqueda de candidatos para la capital y para algunos pueblos. Y a la vista de la carencia de proyecto polìtico que sustente estas candidaturas igual un día le llaman a usted que sigue llorando a Fidel Castro.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Rita Barberá, dinero y escotes falleros

Rita Barberá, dinero y escotes falleros

 

En los próximos días van a aparecer millones de defensores de Rita Barberá que durante los últimos años la han puesto a caldo. Pero es que este país es así de frívolo. A Rita le condenó la pena del telediario, pero tampoco habrá reflexión de filtradores y periodistas sobre la responsabilidad que tiene condenar públicamente a alguien aunque no haya pruebas judiciales.

 

La cosa está como sigue. En una semana hemos pasado del descaro de la patronal autonómica de pedir a Madrid 20.700 millones de inversiones a discutir sobre los escotes de las falleras. Y para cerrar la muerte de Rita Barberá sacará a pasear el cinismo colectivo.

La polémica sobre  los escotes y las faldas de las falleras es cómico a fuerza de ser trágico. Me recuerda el libro El caballo desnudo (1970) de José Luis Sampedro, en el que cuenta como en una ciudad de provincias deciden hacerle una estatua a una personalidad local subido en un caballo. Cuando instalan la estatua resulta que el caballo tiene unos grandes cojones, lo que no es admisible para la moral dominante. Y después de mucha discusión instalan una valla para que se vea al personaje y al caballo y queden tapados los cojones.

 

Y además  ese debate, prohibiciones, quejas y asombros tiene lugar en un ayuntamiento de izquierdas, con la intervención de una vicepresidenta del Consell que incluso ha hecho valoraciones políticas de la cuestión. Y como cunda el ejemplo intervencionista de los políticos ya veo la bronca con gayateras y foguereres. Un día les dirán a las chicas cómo tienen que llevar las bragas.

Para mí que todo esto es franquismo sociológico intervencionista. Como ese estupendo documento que hace la CIERVAL pidiendo 20.700 millones de inversiones para la Comunidad Valenciana. ¡20.700 y un par de huevos duros ¡! ¡Que cosas! Solo les ha faltado pedir para alicatar los cuartos de baño de la sede de la CIERVAL. Piden para hacer negocios con los ladrillos, el asfalto y el cemento.

¿Y la muerte de Rita Barberá? Ahora unos sacarán a pasear los gyn tonics y otros se golpearan el pecho. Pero esta es la última prueba de la frivolidad mediática que gobierna España. La pena del telediario ha condenado más gente que los jueces. A Rita la han matado a base de titulares. Pero igual se ha hecho con Pablo Iglesias por Venezuela o a la mujer de Pedro Sánchez por pedir unas subvenciones. El periodismo se ha convertido en un poder justiciero que arrebata honestidad y provoca ansiedad. Que seas culpable o inocente es lo de menos. ¿Qué pasará si Rita es declarada inocente?

 

 

Por quejarse que no quede

Por quejarse que no quede

Ahora toca quejarse porque no tenemos AVE y los Cercanías van lentos. Somos un instrumento de la guerra de unos polìticos contra otros. Porque nadie pregunta a qué velocidad circulará ese AVE cuando pase por Nules, Castellòn u Oropesa. Como nadie pregunta cuándo ampliarán el desvío de Castellón. O por qué hay miles de cullidors con contratos ilegales.

Valencia es invisible para Madrid, para Alicante y para Barcelona. Alicante es visible para Madrid e invisible para Valencia. Y a Castellòn no la ven desde ningún lado. Por eso nos pasamos el día quejándonos de que nadie nos hace caso. ¿Sirve para algo?

 

¿Y por qué somos invisibles? Porque estamos instalados en esa magnífica zona de confort que es la invisibilidad. Así nadie pregunta quiénes somos y qué queremos amen de unos trenes, unas carreteras o más dinero. Estamos perfectamente instalados en el sentimiento cálido de la queja. Mejor invisibles o quejosos.

 

Instalados en el relativismo del agravio comparativo, la deuda pendiente y la herencia recibida llevamos desde que el duque de Tetuan ejercía de portavoz de los intereses valencianos y castellonenses ante la corte de Madrid. Y nunca pasamos de ahí, ni siquiera con los carlistas ni tras Almansa.

 

¿O es que nadie recuerda cómo tuvimos que financiarnos el Plan Sur o asumir que Aumar retrasara la AP-7 en el Mascarat hasta que tuvo claro que no iba a pagar el by-pass de Valencia? ¿O el desvío de Castellón, que quedó pequeño el día de su inauguración? ¿O la N-340 hasta Catalunya?

 

Moneda de cambio

 

Madrid nos obvia (no tardará alguien en decir que España nos roba), pero Barcelona boicotea cualquier proyecto hacia el sur que afecte directamente a sus intereses. Pascual Maragall exigió en 2003 a Aznar un retraso táctico en el AVE Madrid –Valencia porque estaba lanzando su Euroregión que colocaba a Barcelona en la centralidad mediterránea. A cambio moderó parte del lenguaje que lanzaba la Generalitat contra Madrid.

 

Meses llevo escuchando que tocaremos el cielo  cuando esté hecho el AVE desde Tarragona a Alicante, sin que nadie pregunte a qué velocidad circulará ese supertren cuando pase por las estaciones de Nules, Puçol, Villarreal, Castellón u Oropesa. ¿Para qué entonces tanta queja si nos contentamos con un Cercanías de lujo?

 

Pero es que ADIF y técnicos de todo tipo se han cansado de decir que tanto ese AVE como el Corredor Mediterráneo si no va por el interior a más de 15 km de la costa por zonas sin habitar solo será un cercanías y un mercancías mejorado. Cada vez que nos quejamos nos disparamos en un pie. Nos contentan con poco y nos dejamos engañar. Nos hicieron un tramo de autovía desde Sagunto hasta La Plana y nos damos por satisfechos. ¿Y qué pasa con el intenso tráfico desde y hacia el norte?

 

Mientras te quejas no haces otra cosa

 

 

La queja es un sentimiento cálido que permite obviar lo más prosaico. Nadie mira el destino de nuestras basuras a otras comunidades cercanas o la ilegalidad laboral de gran parte de los cullidors de la naranja. ¡Estamos quejándonos y  no tenemos tiempo para otras cosas que nos harían potentes! Por eso tenemos una voz tan débil cuando nos quejamos. Incluso creemos algo tan estúpido como que todo iría mejor con un ministro en Madrid.

 

Lo malo para la política reinante es que más pronto o más tarde la gente se da cuenta que para estar siempre quejándose no hace falta anunciar tanto cambio político. Eso le pasó a Bildu en San Sebastián y solo duró una legislatura. Al final la gente lo que quería era que la ciudad estuviera limpia, que para eso paga.

 

 

 

El bla, bla, bla de la política valenciana

El bla, bla, bla de la política valenciana

 

Lutero consiguió hace 500 años proponer una ética y un modelo de convivencia que nunca se desarrolló en los países católicos. Medio siglo después la polìtica y la gestión pública se ha convertido en España y en concreto en la Comunidad Valenciana en un bla, bla sin sentido, donde un día se contradicen con el anterior. Aunque es lo que nos va. Nos encanta el atontamiento.

El lenguaje se ha convertido en un arma de destrucción masiva peor que las armas químicas. Se construyen y destruyen sociedades. Se crean códigos. Y se intenta convencer a los ciudadanos de que los gobiernos están hechos para ellos. En Valencia solo el bla, bla, bla  solo sirve para echar un rato con los colegas de partido, el periódico o Facebook.

Hace tres meses los datos de la EPA fueron negativos. Y el Consell de la Generalitat salió en tromba para decir que la culpa del paro era del PP, de Rajoy y de la Ley de Reforma Laboral. Lo de la recuperación económica era una falsedad, decían. Bla, bla, bla.

Este octubre la EPA ha dado un dato positivo para la Comunidad Valenciana y el Consell ha hecho suyos los méritos. Puro bla, bla, bla. El nuevo secretario autonómico del ramo en el  Consell, Enric Nomdedeu, no ocultaba en Facebook su orgullo por la recuperación económica. La utilización del lenguaje.

La consellera de Sanidad, Carmen Montón, anunció a bombo y platillo y informe de la UJI contra las contrataciones del Hospital Provincial que luego se ha demostrado que ni es un informe, ni es de la UJI ni tiene valor. ¿Ha pedido excusas la Consellera? No. Manda a los suyos con el bla, bla , mientras  y Compromís intenta desestabilizarla para cambiar ese cromo con la Consellería de Rafael Climent. ¡Quizá para colocar al citado Nomdedeu!!

 

MUCHO DINERO PARA PROPAGANDA

Durante años el PP  gastó miles de millones en propaganda. Y así constaba en los Presupuestos de la Generalititat, en los ayuntamientos y en las diputaciones. Una pasada para estómagos agradecidos. Y desde el PSPV/PSOE, Compromís y Podemos se les acusó de todo. Y como prueba en los presupuestos de cualquier institución gobernada por el tripartito no hay un euro para propaganda. Unos chicos serios.

Pero de repente empiezan a aparecer anuncios de todo tipo en radios, televisiones y periódicos. Hasta en los blogueros. ¿Quién los paga si los gobiernos del tripartito dijeron que eso no lo harían? Pues la jefa del PPCV, Isabel Bonig, dice que en los Presupuestos 2017 el Consell tiene previstos 700 millones para propaganda y publicidad metidos en otras partidas. Y lo mismo en los ayuntamientos que gobiernan. ¿Falso? Si me tenía que creer a los que acusaban al PPCV me tengo que creer cuando acusa el PP. Pura cuestión de lenguaje.

Todo es bla, bla, bla para vender humo al personal. La consellera de Infraestructuras, Maria José Salvador apareció hace un par de semanas en Castellón a presentar un ambicioso plan de polígonos industriales mancomunados. ¡La repera en bicicleta porque habría hasta carril-bici!!

Pero resulta que en los Presupuestos 2017 esa consellería solo tiene para baches y , además, en todo los pueblos de esta provincia hay polígonos industriales nuevecitos, abandonados, y en venta por cuatro perras. ¿Van a hacer más?  ¿Los financiará ese despropósito de banco público que anuncian ?? Utilización del lenguaje.

QUE PAGUE EL AYUNTAMIENTO

 Es normal ese abuso del lenguaje, porque a los valencianos nos encanta escuchar que la administración va a hacer esto o aquello. ¿Quién lo paga? ¿Para qué se hace? Eso no importa. Lo importante es que nos hagan cosas y se gasten dinero. ¡Nuestro dinero! Por eso cuando escuchamos el bla, bla, bla político nos sentimos encantados. ¡Que pague el Ayuntamiento!

¿Han visto que en el bla, bla, bla de Pedro Sánchez se habla mucho del pueblo y poco de que ese pueblo ha dejado de votar a los socialistas año tras año? Manipulación del lenguaje. No hay propuesta programática. Solo Bla, bla contra el PP y Rajoy. ¿Es esto una propuesta política?

El asesor de gobiernos de izquierda en Francia Jacques Attali tiene un  nuevo libro (Convertirse en uno mismo. La Vanguardia Ediciones. 2016), donde dice que  “hay que tener el valor de apañarse por uno mismo”, “uberizarnos” y que “ha llegado la hora de que cada uno se haga cargo de su vida”.

 

Es decir: todo lo contrario de lo que pasa en España y más concretamente en la Comunidad Valenciana donde lo que más  vende (quizá porque es lo que más se demanda) es que el político, el Estado, el ayuntamiento o la Generalitat de turno te ayuden a vivir. Y claro. Los políticos están encantados con ese bla, bla, bla para demostrar que te ayudan a vivir y así no preguntas. Y eso se llama franquismo sociológico de izquierdas.